martes, 25 de julio de 2017

Quién

Fotografía: http://pastelovestudio.com/


Quién podrá crear
o delirar junto a mis manos
incendiando la cruz
de todo lo mundano.

Quien absorberá
mi insomnio atravesado
mil veces por este cuerpo
bajo el frío iluminado.

Quien me ofrecerá
las preguntas que ahuyenten
a cada lengua siniestra
buscándome entre sueños.

domingo, 9 de julio de 2017

Persígueme, tambor

Persígueme, tambor
atraviesa cada siglo
de mi esencia que te implora
regresarme los latidos.
Provócame una danza
que altere mi nostalgia
por todo lo que veo
oscuro e incompleto.
Falsea mis presagios
retuerce el juramento
indaga en la memoria
de todo lo que soy.
Impregna cada sueño
donde intento recordar
los rituales que he iniciado
hoy precisan continuar.
Te aseguro que soy digna
del sonido abismal
que se une a mi llanto
prudente y ceremonial.

jueves, 6 de julio de 2017

Crujo

Crujo, enteramente
sitiada por el cortejo
de miradas que me alienan
la prudencia de mis huellas.

Crujo, huyendo
del azote de mil latidos
aún preservo mi nombre
entre los miedos raídos.

Crujo, intentos
para encontrar mi voz
arriesgaré el sonido
que abre mis verdades.

miércoles, 5 de julio de 2017

Desnivel

  Carezco de razones para desconfiar de mis palabras, pero cuando las suelto en el aire no hacen más que temblar. Pretendo que todas y cada una de las silabas manifiesten adecuadamente el cúmulo de ideas que me persigue día tras día. Sin embargo, no suelo desprender de mi interior el aleteo de frases. En mi lengua se enredan la ansiedad y el nerviosismo. El tiempo parece desfasado y la mísera velocidad del sonido no hace más que frustrarme. Escupo los pensamientos, pero al hacerlo todo parece desarmarse, perder peso y forma. Mi mirada se pierde en algún vacío donde huyo de la desesperación. El silencio me alivia. El silencio me enseña. Atravieso la impotencia, la furia y el pudor. Permanezco junto a mi verdad y reafirmo la voz que dejé deshilvanarse. Las piezas se reúnen, y todo lo dicho se ordena con precisión.



martes, 27 de junio de 2017

Permanecer

«Nada es permanente, salvo el cambio.» 
—Heráclito de Éfeso

  La palabra permanecer acaricia la espera de todo soñador, enraíza la nostalgia de todo poeta, afianza la fuerza de todo guerrero. Permanece lo que se elige proteger y aquello que encuentra sitio en algún lugar del ser. Permanece lo que tiene origen pero no fin: lo que ha sido petrificado en algún lugar del alma del tiempo. Permanece, incluso, lo que hoy tan sólo está dormido.

viernes, 16 de junio de 2017

Alejandría



La memoria de cada incendio
se vuelve opaca en el viento
y sólo queda el resplandor
de los primeros mapas abiertos.
El asombro aún sostiene
un legado de papiros:
nada se aparta eternamente
si el potencial no es desoído.
Lo material sólo es certeza
densificada, manifiesta
la incipiente sabiduría
que nos redime de la doctrina.

Desaparece el sonido
entre tu aire y el mío
pero hay un eco
y no fallece.

miércoles, 14 de junio de 2017

La noche embalsamó
el misterio de su aura
renunciando a la espera
de un coraje que ya no es.

martes, 13 de junio de 2017

Extrañar al Sol no basta
cuando la corteza cae
y el invierno continúa
arrancándome.

domingo, 11 de junio de 2017

A través del espejo

  Esos lentes daban amparo a toda excusa, tal vez por ello mi delirio se detenía en sus cristales. Solía verlos en lo confuso de un callejón, en las pinturas de un sueño y en lugares no creados. Complacer tal asedio era mi debilidad, y expandir el descaro, mi nuevo ritual.
  Durante meses, el éxtasis frecuentó mi hábito de observación hasta marginar mi inocencia. Temí perderme. Reconocer la obsesión que mis ojos empuñaban me había llevado a un desconcierto sin retorno. Algo precisaba ser comprobado y, si bien mi juicio se encontraba aturdido, mi coraje se había convertido en mi único aliado.
   Descuidando la poca cordura que aún conservaba, decidí enfrentar aquellos lentes. De inmediato, mi prudencia fue demolida por el armazón, pero mis pupilas lograron rasgar la delicadeza del artilugio. Así, la transparencia donde mi tentación fue reflejada innumerables veces comenzó a quebrarse, y un nuevo desafío se abrió ante mí. Dos eternidades, verdes y simultáneas, suplicaron ser habitadas, por fin, sin filtros. Al hallarse libres de todo camuflaje, no sólo supe reconocer su esencia, sino que elegí abandonarme a ellas, ofreciendo también mi propia verdad.